Cotidianeidades que nos adormecen.
🌧️ Una reflexión desde Xalapa. El asombro del inicio. Ayer hablaba de las cotidianeidades que nos sostienen y hoy miré ese concepto de forma algo diferente: Hace dos años llegué a vivir a Xalapa , en el corazón húmedo de Veracruz . Recuerdo mirar la ciudad con ojos nuevos, como quien descubre el mundo por primera vez. Mi mirada era la de los niños: todo me asombraba. Las calles, los árboles, los lagos. Venía de Querétaro , tierra de semidesierto, y el contraste fue inmediato. Xalapa me pareció un lugar templado en todos los sentidos: en su clima, en su vegetación, en su ritmo. Cada recorrido era una pequeña aventura. Cada rincón, una promesa. El paisaje se desplegaba como un libro abierto, y yo lo leía con entusiasmo. Cuando lo cotidiano se vuelve invisible Con el tiempo, esos recorridos se volvieron rutina. Las calles dejaron de sorprenderme. No es que haya dejado de apreciar la belleza de esta ciudad, pero ya no la miro con la misma frescura. Lo que antes era desc...